El ibuprofeno: un indispensable en los botiquines

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Si hay un medicamento que no falta en el botiquín de ninguna casa es el ibuprofeno. Se encuentra entre los diez medicamentos más consumidos en España, por lo que forma parte de nuestro día a día. En algún momento de nuestras vidas, todos nos hemos tomado uno alguna vez, ya sea en comprimidos, en cómodos sticks para llevar o en jarabe. Pero, ¿sabes qué es exactamente y para qué sirve?, ¿o cuál es la mejor forma de tomarlo? En este artículo desglosamos sus virtudes y defectos, y contamos sus principales características.

El ibuprofeno, ¿qué es y para qué sirve?

El ibuprofeno se trata de un fármaco que pertenece al grupo de los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) y sirve para tratar varias afecciones:

  • La fiebre, ya que es antitérmico.
  • El dolor leve o moderado, dado que es analgésico.
  • La inflamación, como la ocasionada por menstruaciones dolorosas.

Es muy común tomar un ibuprofeno cuando duele la cabeza, pero lo cierto es que si el dolor es leve es mejor tomar paracetamol en su lugar. Para el dolor de cabeza moderado, el de garganta, el de muelas, el cervical o el ocasionado por torceduras o dolores musculares, sí que se recomienda el ibuprofeno.

¿Cuánto puedo tomar?

Como norma general se recomienda tomar la dosis más pequeña necesaria. Es decir, la suficiente cantidad de medicamento para que alivie o ayude a controlar el dolor, pero no tomar de más “por si acaso”.

En adultos es aconsejable tomar un máximo de 400 gramos cada ocho horas, y lo ideal es no sobrepasar los 1.200 mg cada 24 horas, ya que podría aumentar el daño sobre la mucosa gástrica.

Si los síntomas continúan, es posible que se necesite una dosis mayor u otro tipo de medicamento, pero tendrá que ser un médico el que prescriba el tratamiento.

Recomendaciones de uso

Se ha hablado mucho de los efectos secundarios del ibuprofeno y, aunque no debemos olvidar que por su mecanismo de acción tiene un efecto potencialmente gastrolesivo, hay que incidir en la necesidad de tomarlo en las condiciones que indica el prospecto. Por ejemplo, se recomienda consumirlo con las comidas para reducir así la posibilidad de tener molestias en el estómago.

Como sucede con casi cualquier medicamento, hay determinados grupos de personas que deben tener especial cuidado. Por su condición, las embarazadas o las mujeres que se encuentren en período de lactancia deben consultar con su médico o farmacéutico antes de tomar cualquier medicamento. Los pacientes con enfermedades de riñón o hígado y los mayores de 65 años tampoco deben tomarlo al menos que se lo haya prescrito un médico. En estos últimos casos, es posible que la receta vaya acompañada de un protector gástrico para tomarse antes.

Para terminar, únicamente recordar que es necesario seguir las indicaciones en cuanto a dosis recomendada y, ante la duda, siempre consultar con tu farmacéutico, quien te guiará y orientará en caso de necesitar acudir a un médico.

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